miércoles, 3 de agosto de 2022

Otra de globos

Es bien sabido que con globos se puede hacer multitud de experiencias sencillas y muy didácticas. Si además la cosa consiste en reventarlos, todavía mejor.

En una entrada anterior publicada hace poco ya hemos visto como se puede hacer de forma espectacular con un puntero láser. Aquí se utiliza una lupa grande para concentrar mucha energía solar en la superficie de los globos. Lo más interesante es ver cómo explota el globo interior de color mientras que el exterior blanco (y en parte transparente) no lo hace. ¡En cuanto me ponga en modo currelo experimental pruebo a ver cómo consigo hinchar un globo dentro de otro! (ya tengo una lupa bastante hermosa que creo que servirá para estos menesteres).

domingo, 10 de julio de 2022

El Sistema Métrico Decimal Aragonés

El sistema Métrico Decimal se ve en Matemáticas desde la enseñanza primaria, pero por una razón para mí desconocida casi nadie lo utiliza con soltura. Y si además tenemos en cuenta que en Aragón tenemos nuestra propia "adaptación", la cosa se complica todavía más

En dos imágenes y un vídeo puedes ver como nos tomamos en Aragón-Oregón esto de medir. ¡Y que conste que son medidas que realmente se utilizan!

La primera es de Jose Antonio Bernal, la segunda se publicó en el Heraldo de Aragón y el vídeo es del Curso de oregonés para foranos de Aragón TV.

El mensaje es muy simple en los tres casos: es fundamental utilizar las mismas unidades para poder entendernos (¿a qué equivalen "dos dedicos" o "una miaja"?).





lunes, 4 de julio de 2022

Rompetechos

Uno de los personajes más famosos de los tebeos (cómics de los años 70 y 80), era Rompetechos, caracterizado porque no veía tres en un burro: era corto de vista, muy pero que muy miope.

La miopía se ha corregido tradicionalmente con cristales, más gruesos cuanto mayor el número de dioptrías a corregir (las llamadas con toda la mala intención del mundo "gafas de culo de vaso"). Actualmente se corrige de forma permanente con técnicas láser, y con resultados espectaculares, de los que soy testigo ya que hace más de quince años me quitaron cinco dioptrías en cada ojo.

En el simulador se ve cómo se corrigen los defectos ópticos mediante gafas: moviendo el deslizador cambia la curvatura de la lente y se consigue que la letra se vea totalmente nítida.

miércoles, 29 de junio de 2022

Luz láser y globos

Es bien conocido que un rayo láser suficientemente potente puede explotar un globo en pocos segundos, al concentrar una cantidad de energía alta en muy poca superficie. Y mucho mejor si es negro, ya que absorbe toda la energía incidente.

Pero en lugar de utilizar un solo globo, en esta experiencia un grupo de alumnos ha reventado unos cuantos globos puestos en fila. La música, el "Tubular Bells" de Mike Oldfield, ambienta el pim-pam-pum.

lunes, 27 de junio de 2022

Moonfall y la gravedad lunar

Moonfall es una película de 2022 del director Roland Emmerich, especialista en films apocalípticos como "2012" o "The day after tomorrow". En este caso la Luna va cayendo sobre la Tierra y provoca una serie de alteraciones absolutamente espectaculares, pero más bien imposibles.

Como ha sido un fracaso comercial, al cabo de muy poco tiempo ya se puede ver en plataformas de streaming como Prime video. Por pura curiosidad la he visto, y no me extraña lo del fracaso, porque es mala de solemnidad: el tema no hay por donde cogerlo (eso de que la Luna es una megaestructura hueca hecha por alienígenas tiene tela), los actores están más bien regularcillos y el análisis científico es mejor no hacerlo y a cambio echarse unas risas.

Eso sí, no puedo resistirme a insertar una secuencia de poco más de 20 segundos desde el minuto 53:50. 

Obsérvese el valor que se da a la gravedad en la Luna, que aparece escrito como 1.62 m/s2, pero el personaje dice "uno coma sesenta y dos metros cuadrados": el punto pasa a ser coma, y el /s como si no estuviera. En fin, sin comentarios.

¿Y qué se me ocurrió, malpensado de mí? ¡Pues que en el doblaje en castellano no tenían ni idea del asunto! Menos mal que estuve listo y volví a ver la secuencia en inglés, y hete aquí que dicen exactamente lo mismo. ¡Vamos, que los asesores científicos han brillado por su ausencia en esta peli!

viernes, 24 de junio de 2022

Escuela de calor (enfriando bebidas en plena ola de calor)

Este es un tópico recurrente todos los veranos: cómo enfriar rápidamente una cervecita porque se nos han acabado las que teníamos en el frigorífico. El caso es que se dan muchas alternativas, más o menos eficaces, pero parece que la mayoría de los que las proponen no ha ido a la Escuela de calor (como diría Radio Futura, en uno de los mejores temas del pop español: hace falta valor, hace falta valor -¡¡¡para dar las explicaciones que dan!!!-, ven a la escuela de calor).

Lo mejor es ser previsor y tener un buen surtido de latas y botellines convenientemente fríos. Pero si aun así se nos acaban, hay soluciones más o menos rápidas. Lo más inmediato es colocar los recipientes en el congelador, que podemos tener a -15 ºC, pero cuesta un buen rato que se pongan a una temperatura aceptablemente baja, además de que si nos olvidamos pueden llegar a reventar al congelarse el líquido. 

En las barras de los bares al aire libre, se meten en un cubo lleno de agua y hielo, con lo que el líquido está a 0 ºC (nada que ver con la temperatura de un congelador, aunque mejor que la del frigorífico, que suele estar a 4ºC, además de que no consume energía eléctrica y se puede colocar en cualquier sitio).

El truco del almendruco, muy conocido, es hacer precisamente esto último, pero añadiendo también sal común (recipiente, agua, hielo y sal). La temperatura puede bajar a -10 ºC, con lo que en pocos minutos se puede tomar la bebida bien fresquita.

El problema es que los artículos que lo explican en la prensa lo hacen rematadamente mal.  Y para muestra, un botón (ojo, hay muchos, tan malos o peores que éste): un artículo publicado el pasado 6 de junio en La Razón digital, en el que el autor NO TIENE RAZÓN, se ponga como se ponga.

Resulta que hay unos cuantos errores de concepto enormes. Copio literalmente el artículo, marcando en rojo lo que más "canta":

Cómo enfriar bebidas en tres minutos sin usar el congelador

Este sencillo truco, que solo requiere cuatro elementos comunes en cualquier hogar, te permite disfrutar rápidamente de una bebida fría gracias a los procesos químicos que se desencadenan entre ellos.


Con temperaturas por encima de los 40 grados, como viene ocurriendo esta semana, bebemos más y con más ganas, pero no siempre tenemos a mano una bebida fría disponible o tan fría como nos gustaría. En un caso así, lo normal es meterlas al congelador… y esperar. Una lata de cerveza o de un refresco, por ejemplo, tarda aproximadamente una hora en enfriarse en el congelador y hasta tres horas en ponerse bien fresquita en la nevera, aunque dependerá de las temperaturas seleccionadas en cada aparato. En cualquier caso, una espera que se puede hacer eterna cuando el calor y la sed aprietan en plena ola de calor.

Para resolver ese tipo de situaciones existe un truco, bien integrado en la cultura popular, que requiere de solo cuatro elementos disponibles en todos los hogares y sirve para enfriar una bebida en tan poco tiempo como tres minutos. Lo que se necesita es un recipiente que puede ser un cubo o un bol, hielo, agua, sal y la bebida, por supuesto.

La combinación del hielo y el agua con la sal produce dos fenómenos conocidos como reacción endotérmica y descenso crioscópico que consiguen, por un lado, absorber el calor de la bebida rápidamente y, por otro, enfriar más el agua.

Una reacción endotérmica es un tipo de reacción química en la que se consume energía en forma de calor y es lo que hace la sal al absorber el calor de las latas o botellas de bebida mientras se disuelve en el agua. Por eso es más efectivo que el simple uso de hielo, que es lo primero que viene a la mente cuando se quiere enfriar algo sin hacer uso de la nevera o el congelador.

El descenso crioscópico es consecuencia de la interacción entre el agua y la sal. Se trata de otro fenómeno químico por el que la sal disminuye el punto de congelación del agua, de forma que esta alcanza una temperatura inferior a cero grados pero sin congelarse. Según indica el doctor en Ciencia y Tecnología de Alimentos Miguel A. Lurueña en el siguiente, tuit, el agua puede alcanzar hasta menos quince grados, con lo que el frío se transmite más y durante más tiempo que si no se usa sal.


Menudo lío lleva el autor del artículo. O es que no estuvo en las clases de Física cuando se trabajaban los conceptos de calor y temperatura, pero se empeña en explicar lo que no sabe:

- los procesos que suceden son físicos, no son reacciones químicas: si después de disolver la sal común se evapora el agua, se vuelve a recuperar la sal, ya que hay los mismos iones en la disolución y en los cristales de sal, por lo que la disolución de sal en agua es un proceso endotérmico, no una reacción endotérmica.

- no se absorbe calor de la bebida, sino que se extrae energía térmica de la bebida: el calor no se contiene en los cuerpos, sino que es una forma de transferir energía térmica de unos a otros.

- la sal no absorbe nada: lo hace la disolución de sal en agua.

- el descenso crioscópico tampoco es un fenómeno químico.

- eso de que el frío se transmite más y durante más tiempo que cuando no hay sal es una soberana burrada: como la disolución está más fría que el agua al disolver la sal, la diferencia de temperaturas es mayor, lo que acelera el proceso de enfriamiento de las latas, pero eso no significa que el frío se transmita.

- y seguro que me dejo algo, pero casi me da apuro criticar todavía más.

Y datos concretos experimentales: Mikel López Iturriaga (El Comidista) hace la prueba con tres latas y varios tiempos de enfriamiento. ¡La conclusión es definitiva! Y con esta base se puede diseñar una investigación estupenda para la ESO.

Un último detalle. ¿Por qué se produce el enfriamiento más rápidamente en el agua con sal que en el congelador, cuando este último casi seguro que está a menor temperatura? Esto no lo he visto justificado en ningún sitio, y mira que hay artículos sobre este asunto. 

La razón estriba en que en un caso el medio que está en contacto con la lata es un líquido, disolución de agua salada, mientras que en el otro es aire (excepto en la superficie de apoyo dentro del congelador). Como el agua tiene una conductividad térmica que es 25 veces mayor que la del aire, la energía se transfiere mucho más deprisa y las latas o los botellines se enfrían antes. 👍👍👍

martes, 17 de mayo de 2022

La regla ... de tres

La presidenta de la comunidad de Madrid no se distingue precisamente por ser discreta y comedida. Y como quien mucho habla, mucho yerra, suele meter la pata hasta el corvejón cada vez que abre la boca. Una de las últimas veces, opinando sobre la iniciativa para permitir bajas laborales por reglas menstruales dolorosas.

Como publica El Mundo, ha dicho que a ella "la única regla que le importa es la regla de tres, que es la que quieren quitar de las matemáticas con perspectiva de género". Es que la pobre no sabe de lo que está hablando por querer hacerse la graciosilla: yo estoy encantado de que la quiten (si lo hacen, que no me lo termino de creer), porque es un instrumento que genera muchos más problemas de los que resuelve, y desde luego no tiene nada que ver con la perspectiva de género.

Hace no mucho publiqué una entrada sobre la presunta utilidad de las reglas de tres en la Química, porque hay quien dice que trabajar con proporciones es lo mismo que hacer reglas de tres, y por tanto hay que trabajar con factores de conversión al hacer cálculos estequiométricos. En mi opinión, lo más importante es aplicar la constancia de las proporciones de combinación, que es la ley fundamental de la Química.

Señora Ayuso, resolvamos el siguiente problema: si se hacen 4 bocadillos con 2 barras de pan ¿cuántas barras habrá que comprar para hacer 24 bocadillos?

Planteamiento con la famosa regla de tres, así con la multiplicación en cruz por decreto-ley.


Ahora con proporciones, en el que con el planteamiento se entiende el problema, y el cálculo que se realiza es idéntico, pero sin tener que despejar una expresión artificiosa.

Además, esta constancia de la proporción (2 bocadillos por cada barra de pan) es la que se utiliza en Química para realizar cálculos estequiométricos.

Jarabe de hipofosfitos

Resulta que los hipofosfitos son la panacea universal como reconstituyente para estar sanísimo, pero desde los tiempos de la misma Maricastaña. No hay más que ver los anuncios siguientes, publicados en la década de 1920. Por cierto, me recuerdan a un producto posterior, la quina Santa Catalina, ¡que da unas ganas de comer!

Para ella

Para los niños


Para él


Para todos


Como decía una amiga hace muchos años: esto es para ir a mear y no echar gota.

lunes, 16 de mayo de 2022

Viajar más deprisa que la luz

¡Pues resulta que hay científicos serios que están especulando con la posibilidad de que tal afirmación sea cierta! A Javier Santaolalla le encantan estos temas y nos presenta una entrevista con Miguel Alcubierre, Director del Departamento de Gravitación y Teoría de Campos de la Universidad Autónoma de México, que ha elaborado un modelo matemático que permite ese hecho sin contradecir la teoría de la relatividad de Einstein. Después de la entrevista hay una secuencia de una conferencia sobre este tema. Así que hay que verlas, porque son muy pero que muy interesantes.