Si hay una web con vídeos didácticos para ampliar un poco nuestras miras fuera de la mecánica clásica, es ésta. Dos ejemplos para hacerse una idea de qué va.
Este coche NO mide lo que parece
Si hay una web con vídeos didácticos para ampliar un poco nuestras miras fuera de la mecánica clásica, es ésta. Dos ejemplos para hacerse una idea de qué va.
Este coche NO mide lo que parece
De entre los muchos experimentos que se pueden hacer con un generador Van der Graaf, éste es de los más espectaculares: cuando se pone en funcionamiento, las cargas se distribuyen por la carcasa metálica y de ahí pasan a las flaneras, que se repelen y como pesan muy poco salen volando.
En el suplemento de moda de El País han tratado este asunto hace pocos días.
¡Seguro que te han dicho más de una vez la famosa frasecita! Y casi seguro también que quien te la ha soltado no tiene ni la mas remota idea de como funciona el susodicho botijo, mas allá de que mantiene fresca el agua.
Aunque no es la primera vez que abordo el tema ("La termodinámica del botijo"), esta vez va en serio, porque he visto publicado un artículo para explicar el proceso ("El secreto del mecanismo del botijo: por qué mantiene fría el agua más tiempo") que aunque en general no está mal utiliza una terminología que da lugar a errores innecesarios. ¡Y es que el mecanismo de un botijo no es TAN sencillo!
El botijo tradicional tiene dos orificios: uno pequeño para que caiga el líquido y otro más grande para llenarlo y además evitar borbotones cuando se bebe. Debe estar hecho de material poroso (no sirven el plástico, el metal ni las superficies vidriadas), porque tiene que pasar líquido desde dentro a la parte exterior del botijo (debe "sudar", por lo que se suele colocar sobre un plato).
La evaporación del líquido (casi siempre agua) necesita energía para producirse: las moléculas de agua se separan al pasar del estado líquido al gaseoso, y ese proceso necesita energía, es endotérmico. Si el agua la ponemos en un recipiente situado en una placa calefactora que consume energía eléctrica, el agua se calienta, aumentando su temperatura y la energía interna de las moléculas de agua, que se mueven más deprisa, venciendo las fuerzas intermoleculares que las mantienen unidas en el estado líquido: el agua pasa al estado gaseoso.
Colocando el agua en un plato al sol, el proceso es similar, pero la fuente de energía es en este caso la energía solar.
¿Y qué pasa con el agua que está en el botijo? Como el objetivo es mantenerla fría, se debe echar lo más fría posible y además poner el botijo a la sombra. Si la temperatura externa es alta, pongamos treinta grados y el agua está a diez grados, tenderá a alcanzar el equilibrio térmico, por lo que el agua se calentará si no se tiene en cuenta el "efecto botijo" (o si el botijo es de un material no poroso).
Pero el agua que sale a la superficie se evapora, y la energía necesaria la extrae de la propia energía térmica del agua, que así disminuye su temperatura. La cantidad de agua que se evapora es pequeña en comparación con la cantidad total que hay en el botijo, y el proceso no permite enfriar el agua, pero sí mantener su temperatura como estaba inicialmente o si acaso un poco más alta, pero fresca en cualquier caso, que es de lo que se trata.
¡Dónde está el problema en la imagen del artículo -que, por cierto, está muy bien hecha-? En la parte derecha, apartado 2, se dice: "Estas gotas se evaporan al convertir en energía el calor que hay dentro del recipiente". El recipiente no contiene calor, porque el calor es una forma de transferir energía entre cuerpos que están a diferente temperatura.
Uno de los personajes más famosos de los tebeos (cómics de los años 70 y 80), era Rompetechos, caracterizado porque no veía tres en un burro: era corto de vista, muy pero que muy miope.Es bien conocido que un rayo láser suficientemente potente puede explotar un globo en pocos segundos, al concentrar una cantidad de energía alta en muy poca superficie. Y mucho mejor si es negro, ya que absorbe toda la energía incidente.
Pero en lugar de utilizar un solo globo, en esta experiencia un grupo de alumnos ha reventado unos cuantos globos puestos en fila. La música, el "Tubular Bells" de Mike Oldfield, ambienta el pim-pam-pum.
¡Pues resulta que hay científicos serios que están especulando con la posibilidad de que tal afirmación sea cierta! A Javier Santaolalla le encantan estos temas y nos presenta una entrevista con Miguel Alcubierre, Director del Departamento de Gravitación y Teoría de Campos de la Universidad Autónoma de México, que ha elaborado un modelo matemático que permite ese hecho sin contradecir la teoría de la relatividad de Einstein. Después de la entrevista hay una secuencia de una conferencia sobre este tema. Así que hay que verlas, porque son muy pero que muy interesantes.
Aquí está nuestro amigo Javier Santaolalla explicando un hecho experimental muy habitual, con su peculiar y muy didáctico estilo. ¿Se puede sorber líquido con una pajita muy larga? ¿Pero muy muy muy larga? ¿Cuánto? ¿Y por qué?
En estas viñetas los dibujos están muy bien, pero el texto ¡es sencillamente genial!
La canciller alemana Ángela Merkel, que pronto va a ser excanciller (¡o ya lo es!), es doctora en Ciencias Físicas, pero eso no impide que tenga alguna metedura de pata científica como la publicada en el Heraldo de Aragón por Europa Press hace unos meses.
Ya se sabe, las fuerzas centrífugas dando la lata para variar 😡😡😡. ¡Sí, sí, esas fuerzas que NO existen!
No hay más que leer el artículo publicado por Miguel Barral en el Tercer Milenio de Heraldo de Aragón, sección Ciencia de andar por casa el día 22 de noviembre:
El armonioso desfile acuático protagonizado por mamá pato y sus crías siempre ha fascinado e intrigado por igual a naturalistas y científicos. Ahora, por fin, la física puede haber dado con la explicación: a los patos les va el surf.
Este vídeo no tiene desperdicio ni necesita comentarios, así que lo mejor es verlo. En otra entrada ya subí un vídeo parecido, solo que el montaje era mucho más complicado que éste.
Para empezar, quiero dejar bien clarito que tanto el título como el contenido los ha publicado Juan Cuquejo Mira en un artículo de la revista Muy Interesante.
A esas fuerzas que no existen las trata como fuerzas ficticias que se utilizan para explicar lo que vemos que sucede en casos concretos como puede ser el frenazo de un coche. También analiza cómo toma una curva cualquier móvil, llamando fuerza centrífuga a esa fuerza ficticia.
En resumen ¡que yo hubiese firmado bien a gusto ese artículo! Y para no perder el tiempo, transcribo el contenido, no vaya a ser que se elimine de la web.
Si tenemos una batalla perdida, sin duda es ésta, porque todos los días oímos en los partes meteorológicos que la temperatura es de 23 grados centígrados (aunque los matemáticos lo tienen aún peor con las dichosas reglas de tres 😁).
Claro, como se escribe 23 ºC pues la cosa es obvia: 23 grados centígrados. ¡Y no! Son 23 grados Celsius, que aunque suene más raro es la terminología correcta.
Por fin he leído un artículo en el que se explica con precisión este asunto, publicado en el El País el día 1 de septiembre pasado con el atractivo título ¿Es verdad que los grados centígrados no existen?
¿El resumen? Grados Celsius, Celsius, CELSIUS, ....
En la animación puedes ver la caída libre de un cuerpo hasta la superficie de diferentes cuerpos del Sistema Solar, suponiendo que no hay atmósfera en ninguno ellos. Es decir, se desprecia la fuerza de rozamiento, que en realidad es apreciable a poco densa que sea la atmósfera.
En el aula se pueden plantear diferentes cuestiones de cálculo, como justificar el tiempo y la velocidad de caída sabiendo el valor de g en un planeta dado, o calcular g sabiendo el tiempo de caída, ya que no hay mas que utilizar las ecuaciones del movimiento rectilíneo uniformemente acelerado.
Claro, la energía obtenida quemando combustibles está demonizada porque agota reservas naturales y produce CO2 que incrementa el efecto invernadero. Dos razones contundentes.
Las energías renovables limpias son la alternativa: eólica, en la que España es una potencia mundial, y solar, en la que debiera serlo teniendo en cuenta la cantidad de sol de la que disfrutamos.
En los últimos meses han desaparecido los impedimentos que se pusieron en marcha hace unos años y ahora asistimos a un boom de la energía fotovoltaica con la instalación de campos de placas solares y miles de hectáreas con proyectos de instalación.
Todo perfecto, porque se ocupan zonas de campos no aptos para la agricultura y no se produce el impacto sobre las aves que presentan los aerogeneradores.
Pero todo tiene un pero, y en este caso dos en mi opinión: todavía son instalaciones muy caras, y no hay más que ver este vídeo para darse cuenta del segundo.
¡Vaya, vaya, vaya! Parece ser que se van superando todas las dificultades para poder ver los átomos. Al menos, eso se deduce del titular de un artículo de la agencia Europa Press, que afirma que "La nitidez en la imagen de los átomos alcanza niveles límite", que viene acompañado por la siguiente imagen:
Este es uno de los típicos tópicos que los profes oímos año tras año: ¿Y esto para qué sirve? ¿Y cuándo voy a utilizar esto? Aunque a veces no se nos ocurre un ejemplo contundente para demostrar que todo, absolutamente todo sirve, en la web podemos encontrar vídeos como el siguiente, que no necesita comentarios. Perfecto para 4º de ESO.