En un partido amistoso entre las selecciones de Italia y Brasil, el jugador brasileño Roberto Carlos marcó uno de los goles más famosos de la historia del fútbol. Fue un lanzamiento de falta directo a portería, en el que el balón trazó una trayectoria que salvó la barrera italiana por fuera y acabó entrando pegado al poste. ¡Cada vez que lo veo no puedo evitar poner cara de asombro!
La Física justifica cómo es posible que el balón pueda seguir ese camino. En el vídeo siguiente se explica de forma muy sencilla, pero que permite entender lo que hay que hacer para conseguirlo. ¡Los dibujos son geniales!
Aquí va ahora uno de los muchos que ha marcado el especialista en estas lides, Leo Messi. Se observa perfectamente como el balón gira sobre sí mismo, lo que hace que se produzca el efecto Magnus.
De la misma forma se explican los goles olímpicos, marcados en lanzamiento de esquina directo. Aquí puedes ver unos cuantos, absolutamente espectaculares (que conste que no es nada fácil conseguir marcar un gol así).
Como en la Física de 1º de BAC se trabaja la composición de movimientos, es frecuente recurrir al fútbol, el baloncesto o el tenis para proponer problemas de lanzamiento horizontal y oblicuo en situaciones ideales, considerando los objetos como masas puntuales. Estos vídeos nos acercan a la realidad de esos lanzamientos.
El canal de Twitter de Becario en Hoth suele destacar entradas con vídeos que son muy útiles para el aula. Aquí van tres:
- Mecánica: retroceso brutal al disparar un fusil (que conste que es tan exagerado que me da qué pensar, aunque sólo sea para justificar por qué sucede tan a lo bestia). Va bien para 1º de Bachillerato
- Sonido: se hace oscilar una pelota de ping-pong cuando dos diapasones entran en resonancia. Muy espectacular y fácil de hacer en el laboratorio. Genial para la Física de 2º de Bachillerato, porque además se visualiza como las ondas generan energía mecánica al propagarse.
- Óptica: con la pelota que tiene dos mitades pintas de color diferente se ve como al oscilar delante de un espejo cóncavo se invierte la imagen. El problema para hacerlo en el laboratorio es que estos espejos con caros: en Aliexpress uno de menos de 40 cm de diámetro cuesta casi 100 euros, ¡y el del vídeo es mucho mayor! Estupendo para la Física de 2º de BAC.
Nota.- Como no localizo estos vídeos en Youtube, no me queda otra que bajarlos de Twitter y subirlos a mi canal de Youtube, para poder insertarlos en este blog.
Las 15 preguntas del nuevo test de la DGT para evaluar los conocimientos al volante. ¿Cuántas puedes acertar?
El lunes 13 de julio apareció esta noticia en 20Minutos. Podéis ver en el enlace todas las preguntas, pero aquí copio literalmente la número 4, que tiene tela marinera:
4. Si entra en una curva a la izquierda a velocidad excesiva, la fuerza centrífuga, ¿puede afectar a la trayectoria del vehículo?
a) Sí; se desplazará hacia la izquierda de la calzada.
b) Sí; se desplazará hacia la derecha de la calzada.
c) No; la fuerza centrífuga no afecta a la trayectoria del vehículo.
¡Por favor, que pongan en la DGT a alguien que sepa Física! Porque la fuerza centrífuga no puede afectar ni a la trayectoria del vehículo ni a ninguna otra cosa, ya que sencillamente no existe: el coche se sale de la curva por la tangente, hacia la derecha de la calzada, pero no porque la fuera centrífuga le obligue, sino porque la insuficiencia de fuerza centrípeta no le permite seguir la trayectoria curva. ¡Que no es lo mismo!
Al diseñador del tobogán le tendrían que quitar la licencia por inútil ¡Menudo peralte mal hecho tiene la curvita! Seguramente no ha cursado la Física de 1º de Bachillerato y no tiene ni idea de lo que es la fuerza centrípeta.
La persona que bajaba se "salíó por la tangente", cayendo desde 4 metros de altura y se rompió varias costillas. Cosas que pasan en Dallas (Texas).
Esto del Sistema Internacional de unidades (SI) casi siempre es un pequeño martirio para los estudiantes, que no acaban de entender por qué y para qué hay que manejarlo.
El caso es que hay unidades cuyo patrón de referencia todavía es un objeto físico. Aunque hace años ya se redifinió el metro, evitando la barra con dos marcas que indicaban la longitud del metro (que cambiaba si lo hacía la temperatura, por ejemplo), todavía queda el kilogramo. Pero en la Conferencia General de Pesas y Medidas, celebrada en noviembre de 2018, después de estar en vigor 129 años se ha decidido cambiar la definición del kilogramo, que pasa a depender de la constante de Planck.
Y no es la única unidad que cambia: también lo hacen el kelvin (que dependerá de la constante de Boltzmann), el amperio (de la carga del electrón) y el mol (de la constante de Avogadro).
Las nuevas definiciones han entrado en vigor el 20 de mayo de 2019, como se recoge en el siguiente artículo de ABC. Eso sí, la diferencia es tan pequeña que no va a tener ninguna influencia en nuestra vida diaria, aunque sí desde el punto de vista científico.
Los transformers son los protagonistas de una serie de películas juveniles en las que unos robots gigantes (autobots) que provienen de otro planeta se transforman en coches y camiones.
Pero siempre hay gente imaginativa con las palabras, que intuye dobles sentidos hasta para la Química. La imagen es una muestra perfecta de lo que es la isomería geométrica o cis-trans.
Aunque no es muy frecuente, la comedia se cuela en algunas películas de ciencia ficción, si no es que directamente son comedias ambientadas en la ciencia ficción. Dos buenos ejemplos: el tono de guasa permanente en Guardianes de la galaxia o la juerga desmedida en Mars Attack.
La película Evolution, estrenada en 2001 y del mismo director que Cazafantasmas, va en la misma línea: comedia pura y dura, pero hay una secuencia en el que la cosa deriva hacia la química, y roza lo absurdo se mire por donde se mire. En el artículo "Armas de destrucción masiva con champú anticaspa", publicado en El País el 24-2-2005 por Jordi José y Manuel Moreno se explica de qué va la película y se transcribe el diálogo que mantienen los protagonistas.
El caso es que "una extraña forma de vida alienígena se precipita a bordo de un meteorito sobre el Glen Canyon, Arizona. Su biología, basada en el nitrógeno (sic), no tarda en adaptarse a las nuevas condiciones ambientales de nuestro pequeño paraíso azul (si Charles Darwin levantara la cabeza...). Ni el napalm, ni las más devastadoras armas de manufactura humana, parecen frenar el impetuoso avance de las huestes alienígenas que, en pocos días, podrían llegar a dominar el planeta. El fin de la humanidad parece más próximo que nunca... Así las cosas en una modesta escuela secundaria: un profesor, sus alumnos y varios ayudantes intentan ingeniar nuevos métodos con los que combatir al enemigo del espacio exterior."
¿Y cómo lo resuelven? Con mucha imaginación y utilizando la tabla periódica con muy poca ciencia.
""Selenio... Quizá sea la solución", afirma el Dr. Ira Kane (David Duchovny). "Estoy mirando la tabla periódica de tu camiseta y se me ocurre cuál puede ser la clave. Quítatela, te lo enseñaré", sostiene Kane, ante la mirada atónita de su colega, la Dra. Alison Reed.
-¡Sí!, exclaman con inusitada alegría sus estudiantes...
-¡No! De eso ni hablar.
-De acuerdo. Mira: somos una forma de vida basada en el carbono. Si bajamos hacia aquí, encontramos nuestro veneno: el arsénico. Kane esboza un movimiento, cual caballo de ajedrez, a lo largo de la tabla periódica: dos cuadros hacia abajo y uno a la derecha.
-Los aliens se basan en el nitrógeno... Si realizamos el mismo movimiento hacia abajo y hacia aquí, ¿qué nos encontramos?
-El selenio, responde la Doctora Reed.
-Quizá sea tan letal para ellos como el arsénico para nosotros."
¡Una deducción fantástica! Pero todavía hay más:
"Wayne Grey, el testigo presencial de la caída del meteorito, parece aportar ciertas dosis de juicio a la escena: "De acuerdo, selenio. ¿Cuánto hace falta?".
A lo que el Dr. Kane responde, sin apenas asomo de duda: "2.000 litros podrían bastar... Deberían bastar".
¿Deberían? A estas alturas, nadie ha probado todavía la hipótesis del "salto de caballo", pero no importa: mejor pasar directamente a estimar las dosis necesarias...
"¿2.000 litros? Mmmm.... No quiero ser aguafiestas pero, ¿de dónde los sacamos a estas horas?", inquiere, perplejo, Wayne Grey.
"No hay problema", sostiene uno de los estudiantes de Kane: "Fórmula HS".
"¿El champú anticaspa?", se pregunta el geólogo Harry Phineas Block (así como millones de espectadores).
Sí, exactamente. El ingrediente activo es el sulfuro de selenio". La idea les vale a los dos jóvenes un sobresaliente, a la humanidad una nueva oportunidad y al público cierto sonrojo. El resto del filme resulta predecible: cientos de botes de champú vaciados en el contenedor de un coche de bomberos y la hecatombe final cuando el alienígena resulta literalmente bañado en champú terrestre. O lo que es lo mismo: los productos de higiene personal como armas de destrucción masiva."
Desde que se empiezan a ver los movimientos, en 2º de ESO y hasta 2º de Bachillerato, se habla de movimientos periódicos, y siempre se recurre a los mismos ejemplos: el muelle, el péndulo, los planetas y satélites en órbita, ... Vamos, lo más tradicional.
Pues aquí tenemos unos cuantos casos mucho más interesantes: visuales, didácticos, atractivos ... y periódicos. Las siete animaciones son geniales y sobran los comentarios.
Si creías que habías visto todo en formulación de compuestos del carbono ya puedes ir cambiando de idea, porque esto seguro que NO lo conocías. Es una tontería gráfica superdivertida y muy fácil de recordar.
Parece increíble, pero esta máquina, que tiene el tamaño de un clip, puede transformar la energía luminosa en energía cinética directamente, ya que cuando es iluminada puede dar pequeños pasos, desplazándose a una velocidad de 0,5 cm/s.
Es la primera máquina del mundo capaz de hacer esto, y todo se debe a la contracción y expansión de sus moléculas cuando la luz incide en ellas. Los científicos que la han desarrollado piensan que puede servir, entre otras cosas, para transportar pequeños objetos a lugares inaccesibles. ¡Casi da miedo pensar en lo que se puede conseguir con esta nueva tecnología!
De las múltiples tablas periódicas que van saliendo, aquí tienes una de las últimas. Se trata de una tabla interactiva en la que se indican las aplicaciones de cada uno de los elementos químicos (eso sí, en inglés).
Y no sólo es que resulta estéticamente preciosa, con una iconografía de dibujos animados, sino que además ¡resulta útil! Para ver cómo funciona, clica en la imagen y entrarás en la web del autor. Clicando en cada elemento verás sus características y usos más importantes.
Algunas personas tienen la idea equivocada de que la Luna está sometida a una fuerza centrífuga supuestamente debida a su movimiento orbital, que a su vez es compensada por la gravedad terrestre, lo cual evita su caída hacia nosotros. Eso es falso. En realidad, la gravedad ejerce una fuerza centrípeta (dirigida hacia el centro de la trayectoria) que desvía a la Luna de su trayectoria rectilínea (inercial), o dicho de otra manera más "dramática": la Luna está cayendo continuamente hacia la Tierra, y si nunca termina de caer es debido a que está dotada de una velocidad tangencial. Así que, al menos por ahora, si sobreviene un fin del mundo no será por la caída de nuestro satélite natural.
Ya reconozco que tengo deformación profesional, pero es que se me va la vista a los carteles publicitarios por si tienen alguna cosa que me interese. El caso es que este cartel de entrada no era atractivo, pero leí ortomolecular y me saltaron las alarmas. Automáticamente comencé a buscar en el navegador qué era eso de la medicina ortomolecular, que, obviamente, suena a medicina alternativa (homeopatía, naturopatía, etc).
"En medicina ortomolecular se considera que las enfermedades son causadas por desequilibrios moleculares que son corregibles mediante la administración de las moléculas nutritivas adecuadas en el momento correcto"
Linus Pauling propuso el término "medicina ortomolecular" en una entrevista en la revista Science en 1968, que significa algo así como "las moléculas correctas en la cantidad correcta". Fue el impulsor de este asunto investigando con la vitamina C, el mismo científico que estableció la escala de electronegatividades, introdujo el concepto de orbitales atómicos híbridos y recibió el premio Nobel de Química en 1954 por sus estudios sobre la naturaleza del enlace químico y en 1962 el premio Nobel de la Paz por su campaña contra las pruebas nucleares terrestres.
No es de extrañar que se utilice su nombre para promocionar la medicina ortomolecular, pero como casi todo en el campo de las medicinas alternativas, sus resultados no están constatados científicamente con estudios serios. Pero todas tienen su público, y muchos de ellos son auténticos fans.
¡Si es que parece que me persiga la dichosa fuerza centrífuga! Que es mi punto débil en esto de la Física: dando la vara continuamente con que no existe, que hay que inventársela para explicar lo que sucede en algunos fenómenos que suceden en sistemas acelerados, que la fuerza que realmente existe es la fuerza centrípeta y que su ausencia es la responsable de esos fenómenos que se pretende explicar mediante la fuerza centrífuga. Pero no hay manera, porque acaba apareciendo por algún sitio (que conste que la culpa la tiene que se diga que las lavadores centrifugan: si lo hacen, la responsable es la fuerza centrífuga, no faltaría más).
El caso es que ahora ha salido otra vez a la luz en eXperimentar, la sala con módulos de experimentación para escolares que hay en Caixaforum de Zaragoza, promovidos por el Programa Ciencia Viva del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón.
En el panel de un módulo sobre el velcro se habla explícitamente de la fuerza centrífuga como responsable del efecto ascensional observado (y para que no haya dudas, lo pone hasta en inglés: the centrifugal force). Como no tengo ninguna duda sobre la competencia de los responsables de la sala, la única explicación es que al Comité Científico se le ha olvidado revisar el panel. ¡Por favor, ojito con estas cosas, que dan muy mala imagen!
Paul Simon, después de separarse de Art Garfunkel, lanzó en 1975 un disco que contenía la canción "50 formas de dejar a tu amante". Como yo estaba entonces en plena ebullición juvenil, fue una de esas canciones que me marcaron y que siempre tengo a mano, porque el título da muchísimo juego.
Fíjate y verás que con un par de sencillas adaptaciones la cosa cambia a "4 formas de dejar tu vida". ¿Qué le pasa por la cabeza al profe de Física de la imagen? Seguramente debe estar experimentando el "efecto secundaria", le traiciona el subconsciente y plantea cuatro situaciones que dejan muy claro lo que está pensando.
Por cierto, ¡no vas a quedarte sin oír la canción! (las versiones que hay en directo en la web son regularcillas, así que ahí va el sonido de la original aunque sea a imagen fija).
En el sureste asiático son frecuentes los espectáculos de este tipo, en los que intervienen tanto motos como coches (los "crazy cars drivers"), que desafían la fuerza de la gravedad en su movimiento circular por la pared casi vertical.
En este vídeo se habla de la fuerza centrípeta (¡menos mal que la centrífuga ni se nombra!), que es la fuerza normal que da lugar al rozamiento que evita que el móvil caiga.
No pares de correr, y no bajes de los 14 kilómetros por hora cuando llegues al techo. Esos son los dos consejos teóricos que recibió el especialista cinematográfico Damien Walters para llevar a cabo este arriesgado ejercicio: hacer un giro completo de 360 grados corriendo.
Por supuesto, una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica. El equipo de Walters comienza recomendando que no intentes hacer esto en casa. Los batacazos que se da este acróbata antes de conseguirlo apoyan ese consejo. Finalmente, retiran todas las colchonetas de protección y... no tienes mas que ver el vídeo.