sábado, 19 de noviembre de 2016

El motor eléctrico más sencillo

Es muy fácil de construir y tiene un  funcionamiento espectacular. Eso sí, para explicar por qué gira la bobina hay que esperar a 2º de Bachillerato, pero se puede ver ya en 2º de ESO para visualizar la interacción entre la electricidad y el magnetismo.

Solamente necesitas un soporte, una pila de 1,5 voltios, dos imperdibles, un imán de neodimio, papel de cello para sujetar los imperdibles y la pila, y construir una bobina de hilo de cobre que tenga unas 20 espiras. Los ganchos de los extremos sirven para que la bobina se sujete dentro de los agujeros de los imperdibles y pueda girar libremente sin caerse.


viernes, 18 de noviembre de 2016

Contaminación lumínica

Aunque no es el tipo de contaminación que más preocupa, no deja de tener su importancia, sobre todo porque se malemplea una enorme cantidad de energía eléctrica iluminando lo que no necesita luz. Solamente hay que fijarse en las imágenes nocturnas de Europa vía satélite, en las que se ven las grandes urbes como enormes focos de luz.














Una de las formas de reducirla es procurar utilizar lámparas de iluminación callejera de alta eficiencia energética y que proyecten la luz exclusivamente hacia abajo. Lo que sucede es que eso es poco habitual todavía en nuestras calles. Por eso sorprende ver cómo se van colocando lámparas con luces LED y que además enfocan la luz correctamente. Fíjate en la imagen, tomada en Vinaroz hace unos días: incluso la lámpara está protegida por el balcón situado encima de ella.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Crystal birth

Siendo académico, tendría que decir que se trata de ver la electrodeposición de varios metales (Cu, Ag, Bi, Zn, Sn y Pb) por reducción electrolítica. Pero no, lo que os digo es que observéis qué cosa más preciosa: ver cómo se van formando los cristales metálicos siguiendo patrones regulares muy diferentes según sea el metal resulta casi mágico (y mis amigos saben que la magia me chifla).

Así que dejaos de reacciones redox y de transferencias de electrones, y ¡a disfrutar, que son tres minutos!



lunes, 14 de noviembre de 2016

De básculas y balanzas


¿Pero son lo mismo o no? ¿En qué se diferencian, si lo hacen? 

En realidad el asunto es bastante sencillo, porque el matiz está en que las balanzas se refieren a aparatos que miden masas pequeñas, mientras que el nombre de báscula se utiliza cuando se miden masas grandes: la balanza de laboratorio (sea digital o de brazos), y la báscula del cuarto de baño o de la farmacia.

Y hablando de básculas de farmacia: hace poco encontré la de la imagen en una casa rural de Carenas (Zaragoza). Absolutamente preciosa y en perfecto funcionamiento, como puedes ver en las imágenes.

Fíjate en el mecanismo para medir el peso, desplazando las pesas a lo largo de las barras horizontales hasta que la aguja de la derecha se alinea y entonces se lee el peso del objeto.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Macrovisión

Hay un canal en Youtube absolutamente espectacular en el que se puede ver en alta resolución procesos tales como la disolución o la fusión (¡la desaparición de todo un ejército de soldaditos de plástico!). Se llama Macro Room y como vas a ver resulta sencillamente fantástico. No hace falta decir más: se trata de que disfrutes observando lo que sucede, porque es estética pura.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Por Halloween

Algo de espectáculo en Halloween nunca está mal, sobre todo si se trata de mantener la atención de más de 200 chicos y chicas con un poco de circo químico: la carbonización del azúcar por acción del ácido sulfúrico concentrado y la reacción de la pasta de dientes del elefante. Total, no cuesta nada hacer teatro, y el personal lo agradece una barbaridad. ¡Eso sí, el año que viene habrá que ir con un disfraz como Dios manda y con una puesta en escena más elaborada!

Si quieres ver más información, fotos, recetas para los experimentos, etc, puedes encontrarlas en The Laborratorry of terrror, dentro de OChoben, que es el blog del IES Domingo Miral. 


Las galletas de Beukelaer


Supongo que todos hemos comido alguna vez las famosas galletas Príncipe de Beukelaer (y quien no lo haya hecho, eso que se ha perdido). Ahí tienes una imagen y así recordarás que van rellenas de crema de chocolate.

Aunque comenzaron a comercializarse en España en 1974, en realidad la fábrica original está en Amberes y lleva produciendo galletas desde 1926.

Supongo que te estarás preguntando qué pintan aquí esas galletas. El caso es que visitando hace unos días el Museo de Ciencias Naturales de Zaragoza, en la sección de entomología vimos una caja de esas galletas con insectos muy bien clasificados, y nos llamó la atención la tapa. La tentación era demasiado fuerte, hicimos fotos y aquí tienes una. La caja se debió fabricar alrededor de 1930.

¿Ya has visto por dónde va el asunto? Como soy un poco maniático con las unidades, esta imagen es una mina: la superficie de la fábrica es de 25000 mq (¿metros cuadrados?), la fuerza motriz -más bien potencia motriz- de 1200 Ch.V (¿caballos de vapor en francés?) y la capacidad de producción de 8500000 Kil de galletas (¿kilogramos?).

De todos modos, casi 100 años después se siguen escribiendo igual de mal las unidades en el etiquetado de muchos productos. No tienes más que fijarte y seguro que te llevarás más de una sorpresa.

martes, 8 de noviembre de 2016

... y tiro porque me toca


Si hay un tópico manido en Física es el de los lanzamientos: los tiros verticales, horizontales y oblicuos, además de los loopings, montañas rusas, badenes y cambios de rasante.

¡Cuántos problemas habremos resuelto con los chicos! ¡Y cuántos nos habremos inventado buscando que resulten atractivos: el tiro a canasta, el lanzamiento de una falta en un partido de fútbol, el arquero cuyas flechas deben superar la empalizada del campamento de los galos de Axtérix, etc!

Pero siempre hay alguien más ocurrente que nosotros. Fijaos en estas cuatro viñetas, que por una razón u otra tienen su puntito.

lunes, 7 de noviembre de 2016

La pasta de dientes del elefante

Una de las reacciones químicas más sencillas y vistosas es la de la descomposición del agua oxigenada activada por un catalizador. El desprendimiento de oxígeno se puede aprovechar para espumar detergente líquido y producir un efecto espectacular, en la reacción que se suele llamar "la pasta de dientes del elefante".

Lo que pasa es que aunque hay muchos vídeos en la red que son casi alucinantes, no es tan sencillo conseguir una buena reacción. Después de hacer unas cuantas "probatinas", os doy una receta que funciona: en una probeta de 250 mL añadid 100 mL de agua oxigenada del 30%, 50 mL de jabón líquido concentrado y lo mezcláis con una varilla de vidrio. Después podéis añadir cualquier colorante que tengáis a mano; el colorante alimentario de paella es suficiente para dar un colorcillo interesante.

Por último, solo falta una cucharada de ioduro de potasio (digamos que media cucharada sopera o una de postre), y ya se puede ver cómo sale la espuma como si fuera la pasta de dientes de un tubo de dentífrico, consistente y calentita.



El sonido del vídeo tiene su gracia, porque estábamos los tres resoplando de pura juerga viendo cómo salía la espuma. ¡Menos mal que disfrutamos estos ratos! (¡Ah, y el vermut de los jueves que no falte!).

domingo, 6 de noviembre de 2016

El científico triste

Los Planetas son un grupo granadino de música indie que, aunque solo sea por el título de algunos de sus discos, demostraban que les iba el rollo científico: "Canciones para una orquesta química" (colección de singles de 1993 a 1999), "Los Planetas contra la ley de la gravedad" (2004) o "Principios básicos de Astronomía" (2009).

En el año 2000 lanzaron un single un disco con el tema "El científico triste". La letra tiene su cosa, como podéis apreciar, mientras que el vídeo es un montaje con imágenes de laboratorios.


El científico triste ya no está,
creo que se tuvo que marchar.

Sé que estuvo aquí.

Cerraba la puerta a los demás,
pero le oía trabajar.

Estaba probando antiguas recetas que

el resto del mundo ha olvidado ya. 

Una y otra vez

pensaba que casi estaba ahí,
que lo podía conseguir.

Y una y otra ve
z
la fórmula no podía fallar
pero faltaba algo más.

Había ciertos datos que no coincidían

y dijo que ya no podía seguir.

Estuvo esperándote todo el verano,

nubes oscuras taparon el sol.

Estuvo lloviendo y estuvo nevando,

estuvo esperando y después no esperó,
estuvo esperando y después no esperó,
estuvo esperando y después no esperó.