domingo, 22 de diciembre de 2019

¡Esto SI que es una REACCIÓN a lo BESTIA!

La reacción de descomposición catalítica del agua oxigenada genera una buena cantidad de oxígeno, que al burbujear a través de una mezcla jabonosa produce una espumación que se conoce como "la pasta de dientes del elefante".

Ya hay una entrada sobre este asunto en este blog y también en el blog de reacciones químicas.

En el vídeo aparece la reacción grabada en el laboratorio del IES Domingo Miral; queda espectacular, pero, eso sí, a escala de laboratorio.


En otras condiciones, con permanganato de potasio como catalizador y con la mezcla caliente, la reacción es bastante más rápida, y hay proyecciones importantes.

Pero mi colaboradora habitual encuentra por la web las noticias más curiosas, esta vez me ha dejado a bolos con este vídeo en el que la reacción se produce a lo bestia: un recipiente de reacción enorme y en condiciones de rapidez óptimas. ¡El resultado da miedo! ¡Debe ser récord mundial de animaladas hechas con una reacción química!

A partir del minuto 7:30 se ve cómo organizan el asunto y el resultado producido. ¡Que como además la reacción es fuertemente exotérmica, mejor que el personal salga del recinto a escape!

martes, 17 de diciembre de 2019

Cursillo acelerado de física cuántica, por el Nobel Serge Haroche

En la revista XL Semanal de mitad de agosto pasado aparece un artículo divulgativo sobre la física cuántica y el gato de Schrödinger (¡sí, sí, otra vez el dichoso misino!). Como es cortito, lo transcribo íntegro.



El Premio Nobel de Física Serge Haroche nos da un pequeño cursillo para entender qué es la física cuántica y cuáles han sido sus grandes hitos

UN GATO VIVO Y MUERTO A LA VEZ

El físico Erwin Schrödinger ideó el experimento mental que sirve para entender las leyes de la física cuántica. Imaginemos un gato dentro de una caja opaca y cerrada donde también hay una botellita con gas cianuro y un mecanismo con un martillo que, en cuanto detecta un electrón, rompe la botellita. Puede que el mecanismo capture el electrón, el martillo rompa el frasco y el gas letal se esparza. En tal caso, si abrimos la caja, el gato aparecerá muerto. O puede que no. Y el gato aparecerá vivo. Hasta aquí todo es lógico. Estamos en el terreno de la física clásica, pero la cuántica nos desconcierta.


¿Por qué? Porque el electrón es al mismo tiempo onda y partícula. Para entenderlo, sale disparado como una bala, pero también como una onda. Es decir, toma distintos caminos a la vez. Y, además, no se excluyen. Por eso, el electrón será detectado y el gato morirá. Y, al mismo tiempo, no será detectado y el gato seguirá vivo. A escala atómica, ambas probabilidades se cumplen de forma simultánea. El gato acaba vivo y muerto a la vez, y ambos estados son igual de reales.

«Un ordenador cuántico no es más que una caja con un gato muy gordo en su interior», ironiza Serge Haroche, Premio Nobel en 2012.

Repasamos con el físico francés los hitos de la mecánica cuántica

Año 1865 / Y SE HIZO LA LUZ

«La historia de la física cuántica nace con una pregunta que la humanidad se hace desde siempre. ¿Qué es la luz? Las primeras respuestas fueron de tipo religioso. Hasta que Maxwell describe la luz como una onda electromagnética –explica Haroche–. Afirma que fuera del espectro de la luz visible hay fenómenos invisibles».

1905 / LA DUALIDAD ONDA-PARTÍCULA

Cuando un objeto se calienta, irradia luz. El Sol, por ejemplo. En teoría, a mayor frecuencia, más energía irradiada. Con las ondas cortas (rayos infrarrojos) salen las cuentas, pero con las largas (ultravioletas) los resultados son disparatados. «Einstein se percata de que la física clásica no puede explicarlo. Y propone que en la luz, además de ondas, viajan paquetes de energía (fotones). Abre así la caja de Pandora».

1925-28 / LAS SUPERECUACIONES

Schrödinger, Heisenberg y Dirac desarrollan las ecuaciones de la teoría cuántica. El sentido común nos dice que una partícula no puede estar en dos posiciones a la vez. Y que dos partículas separadas por millones de años luz no deberían adivinarse los movimientos y ‘copiarse’ una a otra como si estuvieran frente a un espejo. «Pero es así. Las matemáticas salen. Desafían nuestra lógica, pero es la teoría más exitosa y potente que ha desarrollado la mente humana».

1926 / LOS DADOS DE DIOS

Los padres de la física cuántica no terminan de asimilar sus propias teorías. «Hay que tener en cuenta que no podían ver los átomos como nosotros…». Además, sus postulados solo funcionan a un nivel microscópico. «Eso es algo que fastidiaba a Einstein. Es como si hubiera tenido dos hijas: la teoría de la relatividad, su favorita, y la física cuántica, con la que no estaba nada contento. Por eso decía que Dios no juega a los dados». La metáfora es una crítica a la mecánica cuántica, que rechazaba por su aleatoriedad.

1960 en adelante / ¡CALLA Y CALCULA!

Una nueva generación de físicos empieza a aplicar las ecuaciones cuánticas en el mundo real. Total, si funcionan… Se inventa el rayo láser, la fibra óptica, los relojes atómicos, etcétera. «En mi época en la facultad, si alguien divagaba, el profesor le decía: ‘¡Calla y calcula!’. La gran paradoja es que esas leyes se basan en la aleatoriedad, pero dan resultados muy precisos. Un reloj atómico marca la hora con una exactitud de una fracción de segundo desde el Big Bang».

miércoles, 11 de diciembre de 2019

2001: una odisea del espacio ... y del tiempo

Igual es que con esto de la jubilación el cerebro se te acartona, la capacidad de comprensión y la tolerancia disminuyen y vas directo a convertirte en un típico abuelo Cebolleta. ¡O que como tienes tiempo disponible te fijas en detalles que antes te pasaban inadvertidos!

El caso es que me he encontrado con una de mis antiguas cintas de VHS rota y como la película la tengo en DVD, fui a tirarla, con caja y todo. Y entonces  me fijé en lo que ponía. Ahí van las fotos.


"Años luz por delante de su tiempo" Toma, toma y toma. ¡Con lo fácil que hubiera sido decir simplemente ¡Por delante de su tiempo! Pero el años luz la lía parda: ¿qué es eso de comparar años luz (distancia) con tiempo?

En fin, qué se le va a hacer. Debe ser que padezco tiquismiquitis aguda.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Panorama para matar ... de risa

Los traductores de las películas filmadas en inglés a veces se cubren de gloria, sobre todo si tratan temas científicos y no han contado con los asesores adecuados.

A continuación puedes ver un trailer en inglés de la película "Panorama para matar", una de James Bond con Roger Moore haciendo de 007 que se filmó en 1985.  Después va un trailer diferente en castellano. ¡A ver qué te llama la atención!



Por si se te ha pasado, te pongo un corte de poco más de un minuto en el que todo queda explícito. Como dice un amigo, ¡es para ir a mear y no echar gota!

jueves, 21 de noviembre de 2019

La vida es solo química

¿Cuántas veces os han dicho a la cara lo malo que es un producto porque tiene mucha química o es solo química? Con tono peyorativo además, y sabiendo que eres químico.

La última vez fue el otro día, en el que una conocida, fanática de las tiendas bio, puso a parir tropecientos productos alimentarios porque eran "todo química", en especial por los conservantes añadidos que llevan.

Como soy perro viejo y ya me sé la película, me limité a decir que el E-300 es el ácido ascórbico o vitamina C, y que el E-330 es el ácido cítrico, presente en los limones, naranjas y cítricos en general. Ambos, malos malísimos de la muerte. Y añadí que, como en todo, los excesos son malos, que el agua es estupenda pero te puedes ahogar en ella, y que guste o no guste, la vida es química.

Y al día siguiente me encontré con la noticia a la que se refiere el título. Se entrevista a Robert Kornberg, premio nobel de Química en 2006 por desentrañar las conversión del ADN en ARN. Explica la relación entre las mutaciones, el cáncer, y el envejecimiento, y valora la investigación que se realiza en estos campos. 

Además de por los argumentos que se proponen para justificar el título, lo que más me llamó la atención del artículo fue que es políticamente incorrecto hasta decir basta, ya que afirma literalmente que "Es curioso, porque puedes no saber nada sobre Cervantes o Shakespeare y tener una vida muy productiva. Pero si no sabes nada de química, en mi opinión, no te beneficias de todo lo alcanzado por la civilización". ¡Como para decirlo en el Instituto, porque se lía parda!

Merece la pena leer el artículo, publicado en El País Digital el 8 de julio de 2019, así que os dejo el enlace.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Factores de conversión en 2º de ESO

Eso de pasar valores de medidas de unas unidades a otras no resulta sencillo en 2º de ESO, y si no se aprende bien es algo que se arrastra y se hace mal durante toda la vida. Así que cualquier metodología que facilite el aprendizaje es muy de agradecer (y lo digo porque en el aula me ha tocado sudar lo que no está en los escritos y tener más paciencia que el santo Job para no desesperarme simplemente al pasar de metros a milímetros).

Ya, seguro que se debería aprender en Matemáticas, pero en Física lo usamos continuamente, y no podemos tener una dificultad operativa añadida, que bastante tenemos ya con las conceptuales, así que un poco de imaginación para intentar resolverla no viene nada mal.

Aquí va una forma de trabajar el cambio de unidades con factores de conversión que se está usando este curso en el IES Domingo Miral de Jaca y que está funcionando muy bien.

Es algo muy sencillo, y se plantea casi como un juego con fichas: se elabora una hoja con valores de medidas en unas unidades que hay que pasar a otras, incluso utilizando la notación científica en casos sencillos, y se elige el factor de conversión adecuado para cada cambio de unidades.

Para ello, se ha elaborado una hoja para rellenar por grupos en el aula con 6 cambios de unidades en 6 filas, y otra hoja con factores de conversión (7 filas para 7 factores, que se repiten en 5 columnas para 5 grupos en el aula). En una cara aparece un factor de conversión, y justo detrás, el factor inverso (de mm a cm por un lado y de cm a m por el otro).Esta hoja se imprime, plastifica y recorta en fichas cuadradas de 3,6 cm de lado, justo el tamaño de las celdas de la hoja para hacer los cambios.

Para escribir los factores de conversión se utiliza el nuevo editor de ecuaciones de Word.






El mecanismo de trabajo en el aula es muy sencillo: se hacen grupos de 2 o 3 alumnos, se entrega a cada uno una hoja con los cambios de unidades que tienen que realizar y un juego de fichas de factores de conversión. Para cada medida hay que buscar la ficha con el factor adecuado de entre todas las que tiene disponibles, anotar el factor en la casilla correspondiente y escribir el resultado en la unidad solicitada.

Como sucede en muchas ocasiones, para que la impresión quede perfecta cara con cara y las casillas opuestas en su sitio, hay que ajustar por ensayo y error los márgenes y los párrafos. A mi me funcionan estos en un impresora láser Brother-DCP L2530DW.

Márgenes: Superior: 1,2 cm; Inferior: 1,7 cm; Izquierda: 0,9 cm; Derecha: 1,3 cm.
Tamaño de celdas: 3,6 cm exacto, centradas en vertical y horizontal.
Párrafo: Ajuste: 0; Interlineado: sencillo

En estos enlaces podéis descargar los documentos en formato word:



No dudéis en decirme cualquier cosa que mejore esta propuesta, y palabrita que modifico esta entrada a la voz de ya (gtomasmora@gmail.com).

lunes, 11 de noviembre de 2019

¡Más madera! (periódica)

Parafraseando a Groucho Marx, es lo que toca decir, porque este año se han disparado las referencias a la Tabla Periódica. Esta vez solo van imágenes, de calzado de la firma Vans (¡supermegapija!), de relojes de marca Pepeleches (o sea, desconocida) y hasta de una colcha de cama.

Además de referencias a los elementos de la tabla, hay dos zapatillas con cacharrería química.





Los relojes marcan las horas con los doce primeros elementos de la tabla, del H al Mg. Además, un tercer reloj da un toque gastronómico con símbolos de elementos y el último muestra la fórmula de la cafeína (¿otro despertador?).


Y para terminar, un reloj de pared con la tabla periódica y una colcha de cama grande con el mismo estampado (¡no quiero pensar en qué sueños se deben tener ahí debajo!).



sábado, 9 de noviembre de 2019

Molan los moles ¡pero no en los libros de texto!

El planteamiento y explicación de la magnitud cantidad de sustancia y de su unidad el mol se hace en todos los libros de texto de Física y química de 4º de ESO, en alguno de 3º y en ninguno de 2º (al menos de los que he revisado), pero todos tienen en común que lo hacen bastante regular, por no decir mal: tengo la impresión de que por intentar simplificar los conceptos se cae de lleno en errores terminológicos.

Eso sí, las operaciones con moles salen bien en todos los casos -faltaría más- utilizando continuamente el término "número de moles": es algo generalizado preguntar "calcular el número de moles" de reactivos o productos, como sucede por ejemplo en las pruebas de EVAU de Química de la Universidad de Zaragoza.

De entre los muchos libros de texto que he revisado en casi 40 años en la brecha, solamente hay uno que lo plantea con corrección, el de Física y química de 4º de ESO de la Editorial Teide de 1998 cuyo autor es Aureli Caamaño. Lo único a señalar sobre él es que no explica por qué el número de Avogadro tiene el valor que tiene y no otro, detalle que para mí es la clave del asunto (¡y que ahora es coautor del libro de SM que se indica más adelante, en el que la cosa ya no está tan bien resuelta!).

Para plantear el asunto sin errores lo único que hay que hacer es partir de que la cantidad de sustancia es una magnitud fundamental del Sistema internacional y utilizar la definición de mol para relacionar la masa de una sustancia (que podemos medir en el laboratorio) con el número de partículas que hay en esa masa de sustancia (que no podemos contar, pero es la que nos hace entender cómo se produce una reacción química a escala de partículas). ¡Con lo sencillo que es tener claro que un mol de cualquier sustancia tiene una masa de M gramos (pero NO es M gramos) y en él hay NA partículas (pero NO es NA partículas)!

En la entrada ¡Un mol, dos moles, tres moles! explico cómo he planteado este asunto durante muchos años en mi centro de trabajo, después de reflexionar y buscar acuerdos con los compañeros que han ido pasando por el departamento. 

Pero como parece que resulta ser un asunto muy complicado, vamos al lío: las fotos son de cinco textos de muy reputadas editoriales, para dejar claro que eso de que el concepto de mol se explica bastante mal ni es una manía ni es infundada.

Y espero que nadie se sienta molesto con esta historia, pero las cosas son como son, y a las pruebas me remito.

 1. Física y química de 3º de ESO de la Ed. Anaya  2015 página 134


La cantidad de sustancia no da cuenta de nada. ¿Y qué es eso de unidades fundamentales? Puestos a no usar la definición de mol, es muy fácil e intuitivo hablar de partículas.


2. Física y química de 4º de ESO de la Ed. McGraw Hill  2016 página 76


El mol no es una cantidad interesante ni no interesante, ni es una cantidad de átomos: es una cantidad de sustancia.


3. Física y química de 4º de ESO de la Ed. Santillana 2016 página 99


¿Un mol de átomos es la cantidad de un elemento equivalente a la que indica su masa atómica pero expresada en gramos? Será cantidad de sustancia y no equivale a nada. Pero luego habla de un mol de una sustancia, supongo que como alternativa al elemento de la definición anterior.

Y las igualdades de la derecha son FALSAS porque están mal expresadas: 1 átomo de O = 16 u y 1 mol de O = 16 g (bien escritas serían m(O)= 16 u y M(O) = 16 g).


4. Física y química de 4º de ESO de la Ed. SM 2016 página 76


Todas las igualdades son FALSAS porque están mal expresadas.


5. Física y química de 3º de ESO de la Ed. Vicens Vives 2015 página 126


Todas las igualdades son FALSAS porque están mal expresadas.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Nuevas técnicas de eliminación del dióxido de carbono

Parece ser que se ha desarrollado una nueva técnica para eliminar el CO2, mucho más eficaz que las que hasta ahora se están utilizando. Consiste en descomponerlo catalíticamente y transformarlo en carbono puro, muy fácil de almacenar y que además tiene usos industriales. La noticia aparece en El Mundo Digital del 27 de febrero, donde puedes leer la noticia entera.

Central térmica de Belchatow en Polonia 

"Un grupo de investigadores en Australia ha desarrollado un método para transformar el dióxido de carbono (CO2) en un material sólido, similar al carbón, un avance que podría revolucionar el enfoque mundial sobre captura y almacenamiento de este gas de efecto invernadero. La viabilidad de retirar y transformar el CO2 presente en la atmósfera se ha venido debatiendo durante más de una década en las reuniones internacionales sobre cambio climático y en los círculos académicos, pero no ha sido hasta estos últimos años cuando los primeros ensayos serios están comenzando a materializarse.

Anteriormente el CO2 sólo se había conseguido convertir a estado sólido a temperaturas extremadamente altas, lo que lo hacía inviable a escala industrial", señala el investigador de la Universidad RMIT de Melbourne Torben Daeneke, coautor del hallazgo cuyos detalles aparecen este martes en Nature Communications. "Pero gracias a los metales líquidos que hemos utilizado como catalizadores, demostramos que también es posible lograrlo a temperatura ambiente, en un proceso que es a la vez eficiente y escalable".


viernes, 1 de noviembre de 2019

El presidente de la IUPAC y los "productos libres de químicos"

El título tiene dos partes, y en eso estamos. En primer lugar, resulta que el pasado 11 de julio la Asamblea General de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada, más conocida por sus siglas en inglés, IUPAC, escogía por primera vez a un español como presidente, el catedrático de Química Inorgánica de la Universidad de Alicante, Javier García Martínez que será el primer español en presidir la IUPAC, la institución científica que gobierna la química a nivel mundial, durante el bieno 2022-2023. ¡Casi nada!


En eldiario.es del 17 de julio se publica una entrevista en la que explica diferentes aspectos relacionados con su campo de investigación como director del Laboratorio de Nanotecnología Molecular de la Universidad de Alicante. Pero, sobre todo, ejerce como divulgador al opinar sobre los supuestos efectos nocivos de la química. Merece la pena leer toda la entrevista, pero aquí destaco tres preguntas y sus respectivas respuestas.

¿Qué opinión le merecen los productos que se anuncian como "libres de químicos"?

Son campañas de empresas que, de forma consciente, alimentan la quimiofobia para vender más. Pero la quimiofobia, como cualquier fobia, es un miedo irracional y manifiesta esencialmente un desconocimiento. Por ejemplo, a veces veo anuncios que dicen: "Vino libre de químicos". Y no lo entiendo, porque el vino es el producto de una reacción química, que es la fermentación de la uva, y todos los compuestos que lo componen, tanto el etanol, como los taninos y el resto de sustancias son productos químicos. Todo es química.

Quizás el problema es que se está identificando producto químico con sustancia tóxica

Pero es que es precisamente la química la que permite que los productos sean seguros. Porque es el cloro el que permite que el agua sea potable y no enfermemos y son los conservantes que se añaden a los alimentos los que permiten que los comamos sin miedo a que estén en mal estado. Volver a un consumo como el de hace 100 años, nos devolvería a una época en la que la gente enfermaba por beber agua no potable o por consumir alimentos mal conservados.

Pero también hemos abusado de algunas sustancias químicas

Sí. Hay varios ejemplos de abuso, como los fertilizantes. Es cierto que han tenido una importancia vital para aumentar la producción alimentaria, pero su abuso ha generado serios problemas medioambientales. Está claro que hay que utilizar las sustancias químicas de una forma responsable y por eso tenemos una normativa muy estricta, con muchos protocolos de seguridad y siempre debemos aplicar el principio de precaución.

Y al hilo de este asunto, aquí va una fotografía de una botella de agua que me sirvieron en un restaurante. Leed lo que pone en castellano al final, que no tiene desperdicio (¿Agua libre de químicos?).